lunes, 5 de diciembre de 2016

How to Love: Thich Nhat Hanh

Entender el sufrimiento de alguien es el mejor regalo que puede dar a otra persona. La comprensión es otro nombre del amor. Si no entiendes, no se puede amar.


sábado, 3 de diciembre de 2016

El loco. Khalil Gibrán

Había una vez, en la lejana ciudad de Wirani, un rey que gobernaba a sus súbditos con tanto poder como sabiduría. Y le temían por su poder, y lo amaban por su sabiduría. Había también un el corazón de esa ciudad un pozo de agua fresca y cristalina, del que bebían todos los habitantes; incluso el rey y sus cortesanos, pues era el único pozo de la ciudad. Una noche, cuando todo estaba en calma, una bruja entró en la ciudad y vertió siete gotas de un misterioso líquido en el pozo, al tiempo que decía:
-Desde este momento, quien beba de esta agua se volverá loco.
A la mañana siguiente, todos los habitantes del reino, excepto el rey y su gran chambelán, bebieron del pozo y enloquecieron, tal como había predicho la bruja.
Y aquel día, en las callejuelas y en el mercado, la gente no hacía sino cuchichear:
-El rey está loco. Nuestro rey y su gran chambelán perdieron la razón. No podemos permitir que nos gobierne un rey loco; debemos destronarlo.
Aquella noche, el rey ordenó que llenaran con agua del pozo una gran copa de oro. Y cuando se la llevaron, el soberano ávidamente bebió y pasó la copa a su gran chambelán, para que también bebiera. Y hubo un gran regocijo en la lejana ciudad de Wirani, porque el rey y el gran chambelán habían recobrado la razón.

jueves, 1 de diciembre de 2016

Historias mafufas de amores y desamores. Juan Sánchez Mejorada Fernandez y la Banda

Una premisa budista dice que si ves el final de algo y no tiene un final feliz que no es el final y que viene algo más, y estoy eligiendo verlo así, la inteligencia emocional ayuda un poco…


martes, 29 de noviembre de 2016

Carta encíclica Laudato si’. Papa Francisco

La especialización propia de la tecnología implica una gran dificultad para mirar el conjunto.

La fragmentación de los saberes cumple su función a la hora de lograr  aplicaciones concretas, pero suele llevar a perder el sentido de la totalidad, de las relaciones que existen entre las cosas, del horizonte amplio, que se vuelve irrelevante. Esto mismo impide encontrar caminos adecuados para resolver los problemas más complejos del mundo actual.

domingo, 27 de noviembre de 2016

La nueva analogía: Poesía y Tecnología. Octavio Paz

Lo que distingue a nuestra modernidad de las de otras épocas no es la celebración de lo nuevo y sorprendente, aunque también eso cuente, sino el ser una ruptura: crítica del pasado inmediato, interrupción de la continuidad.

[...]

... lo nuevo no es exactamente lo moderno, salvo si es portador de la doble carga explosiva: ser negación del pasado y ser afirmación de algo distinto... No sólo es lo diferente sino lo que se opone a los gustos tradicionales: extrañeza polémica, oposición activa. Lo nuevo nos seduce no por nuevo sino por distinto; y lo distinto es la negación, el cuchillo que parte en dos al tiempo: antes y ahora.

Lo viejo de milenios también puede acceder a la modernidad: basta con que se presente como una negación de la tradición y que nos proponga otra. Ungido por los mismos poderes polémicos que lo nue-vo, lo antiquísimo no es un pasado: es un comienzo. La pasión contradictoria lo resucita, lo anima y lo convierte en nuestro contemporáneo

viernes, 25 de noviembre de 2016

How to Avoid Work. William J. Reilly

Your life is too short and too valuable to fritter away in work.

If you don’t get out now, you may end up like the frog that is placed in a pot of fresh water on the stove. As the temperature is gradually increased, the frog feels restless and uncomfortable, but not uncomfortable enough to jump out. Without being aware that a chance is taking place, he is gradually lulled into unconsciousness.

Much the same thing happens when you take a person and put him in a job which he does not like. He gets irritable in his groove. His duties soon become a monotonous routine that slowly dulls his senses.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Sobre la ira. Lucio Séneca

Ninguna edad perdona; a ningún hombre exceptúa. Pueblos hay que, por su extremada pobreza, no conocen el lujo; otros que, gracias a su vida nómada y activa, se libran de la ociosidad... Pero no hay pueblo al que no atormente la ira, tan poderosa entre los Griegos como entre los Bárbaros, tan funesta a los que temen la ley como a los que miden el derecho por la fuerza.

Además, las otras pasiones corrompen a los individuos; ésta es la única que a las veces se apodera de toda una nación. Nunca ardió en amor un pueblo entero por una mujer; jamás una ciudad entera cifró su esperanza en el dinero y la ganancia; la ambición domina en pechos aislados; el orgullo no es enfermedad pública. Pero frecuentemente produce la ira levantamientos en masa. Hombres, mujeres, ancianos, niños, jefes y pueblos se encuentran unánimes, y la multitud, agitada por algunas palabras, va más lejos que el agitador.

Córrese en el acto al hierro y al fuego; declárase la guerra a los pueblos vecinos; se hace a los conciudadanos; quémanse casas con toda una familia; y el orador querido, colmado de honores en otro tiempo, cae bajo la ira del tumulto que ha producido... el pueblo entero se separa del Senado...

Nada de formalidades, nada de auspicios: el pueblo se precipita sin otro guía que su ira, sin otras armas que las que le proporciona la casualidad y el pillaje, para expiar después con sangrienta derrota la temeraria audacia de su rabia.