viernes, 18 de mayo de 2012
El origen de las especies. Charles Darwin
Referencias:
Animal,
Darwin,
Ensayo,
Etica y Moral,
Hombre
La mejor y mas alta distinción entre el hombre y los demás animales consiste tal vez en el sentido moral; pero no necesito añadir nada ya que acabo de tratar de demostrar que los instintos sociales, ayudados por las fuerzas intelectuales activas y los efectos del hábito (carácter hereditario), conducen naturalmente a la regla “Haz a los hombres lo que quieras que ellos te hagan”, principio sobre el que reposa toda la moral.
Publicado por
Jose Ricardo Lucks
el
viernes, mayo 18, 2012
jueves, 10 de mayo de 2012
Viktor Frankl. El hombre en busca del sentido último
De acuerdo con las teorías actuales de la motivación: El hombre se centra básicamente en colmar sus necesidades y satisfacer sus impulsos e instintos. En último término, lo hace sólo para aliviar la tensión interna que estos impulsos provocan, con el fin de mantener o restablecer un equilibrio interno llamado «homeostasis».
Se trata de un término tomado originalmente de la biología, pero que incluso en ese campo acabó por hacerse insostenible.
...
Personalmente, pienso que el hombre no centra su preocupación en ninguna condición interna, como el equilibrío interno, sino más bien en algo o alguien que se encuentra fuera, én el mundo: puede ser algo o alguien a quien servir o a la pareja a la que ama, y, si realmente ama a esa pareja, no la utilizará como un instrumento para satisfacer sus necesidades.
Así pues, la existencia humana - mientras no llegue a distorsíonarse- se dirige siempre hacia algo o alguien, diferente a uno mismo, ya sea a encontrar un significado o llegar a un encuentro amoroso.
Yo he dado a llamar a esta característica de la existencia humana autotrascendencia». La «autoactualízación» sería en último término el efecto, el producto final no intencionado de la autotrascendencia. Así pues, se pone de manifiesto que el imperativo de Píndaro acerca de que la persona tiene que acabar convirtiéndose en lo que realmente es -en otras palabras, que el hombre debe actualizar sus potencialidades-, sólo es válido si añadimos lo que dijo una vez Karl Jaspers:
«Lo que uno es, lo ha conseguido a través de la causa que se ha dado a sí mismo para llegar a serlo».
O, tal como dijo Abraham H. Maslow:
«la autoactualización» debe realizarse «comprometiéndose con un trabajo importante».
...
En consecuencia, el hombre se caracteriza en primera instancia por su «búsqueda de sígnificado», más que por «la búsqueda de sí mismo».
Cuando más se olvida de sí mismo -entregándose a una causa o a otra persona- más humano se hace. Y cuanto más se implique o se deje absorber por algo o alguien diferente a sí mismo, más se vuelve él mismo.
Se trata de un término tomado originalmente de la biología, pero que incluso en ese campo acabó por hacerse insostenible.
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Personalmente, pienso que el hombre no centra su preocupación en ninguna condición interna, como el equilibrío interno, sino más bien en algo o alguien que se encuentra fuera, én el mundo: puede ser algo o alguien a quien servir o a la pareja a la que ama, y, si realmente ama a esa pareja, no la utilizará como un instrumento para satisfacer sus necesidades.
Así pues, la existencia humana - mientras no llegue a distorsíonarse- se dirige siempre hacia algo o alguien, diferente a uno mismo, ya sea a encontrar un significado o llegar a un encuentro amoroso.
Yo he dado a llamar a esta característica de la existencia humana autotrascendencia». La «autoactualízación» sería en último término el efecto, el producto final no intencionado de la autotrascendencia. Así pues, se pone de manifiesto que el imperativo de Píndaro acerca de que la persona tiene que acabar convirtiéndose en lo que realmente es -en otras palabras, que el hombre debe actualizar sus potencialidades-, sólo es válido si añadimos lo que dijo una vez Karl Jaspers:
«Lo que uno es, lo ha conseguido a través de la causa que se ha dado a sí mismo para llegar a serlo».
O, tal como dijo Abraham H. Maslow:
«la autoactualización» debe realizarse «comprometiéndose con un trabajo importante».
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En consecuencia, el hombre se caracteriza en primera instancia por su «búsqueda de sígnificado», más que por «la búsqueda de sí mismo».
Cuando más se olvida de sí mismo -entregándose a una causa o a otra persona- más humano se hace. Y cuanto más se implique o se deje absorber por algo o alguien diferente a sí mismo, más se vuelve él mismo.
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Jose Ricardo Lucks
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jueves, mayo 10, 2012
martes, 1 de mayo de 2012
El hombre mediocre. José Ingenieros
Referencias:
Ensayo,
Hombre,
Ideales,
Ingenieros,
Masa,
Mediocridad,
Mundo moderno
Los ideales de los hombres superiores permanecerían en estado de quimeras si no fueren recogidos y realizados por filisteos, desprovistos de iniciativas personales, que viven esperando los impulsos y sugestiones de los cerebros luminosos. Es verdad que el rutinario no cede fácilmente a las instigaciones de los originales; pero su misma inercia es garantía de que solo recoge las ideas de probada conveniencia para el bienestar social.
... sin los mediocres no habría estabilidad en las sociedades; pero sin los superiores no puede concebirse el progreso.
... sin los mediocres no habría estabilidad en las sociedades; pero sin los superiores no puede concebirse el progreso.
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Jose Ricardo Lucks
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martes, mayo 01, 2012
viernes, 27 de abril de 2012
Hagakure - El libro del Samurai. Yamamoto Tsunetomo
...es fácil encontrar cualidades y defectos en la conducta del prójimo. También es igualmente fácil criticarlo. La mayoría de las personas se imagina que es por gentileza que dicen a los otros lo que no desean oír y si alguna vez sus críticas son mal acogidas, piensan que los otros son incurables. Tal manera de pensar no es razonable... Esto no es muchas veces más que una mala manera de sacar lo que nos pesa en el corazón.
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Jose Ricardo Lucks
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viernes, abril 27, 2012
domingo, 15 de abril de 2012
Viktor Frankl. El hombre en busca del sentido último
Referencias:
Crecimiento,
Ensayo,
Hombre,
Libertad,
Sabiduría
Toda libertad tiene un "de qué" y un "hacia qué". El "de qué" de la libertad del hombre se refiere a la posibilidad de liberarse de sus impulsos, y el "hacia qué" hace referencia a su ser responsable, su posibilidad de tener conciencia. Estos dos aspectos de la condición humana se ven perfectamente reflejados en una simple admonición de María von Ebner-Eschenbach: "Sé el maestro de tus deseos y el sirviente de tu conciencia".
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Jose Ricardo Lucks
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domingo, abril 15, 2012
sábado, 14 de abril de 2012
Paradojas exisenciales. Gabriel Jorge Castella
Si a los hombres los vemos tal como sin los ayudaremos a que terminen peor de lo que en realidad son; si en cambio los vemos como deberían ser los ayudaremos a llegar allí, donde deben llegar (Goethe)
Se estima que por cada sí que se le da aun niño recibe otros 25 no. No cuestiono el NO en sí, pues el niño necesita de límites y bien dados, con amor. Lo que cuestiono es la mentalidad con que se lo hace. Estamos enseñando a que aprendan lo que no deben hacer. Cuando es mucho mejor que aprendan lo que sí deben hacer, y cual es el sentido de que procedan de esa manera. Educar para promover sus valores.
Se estima que por cada sí que se le da aun niño recibe otros 25 no. No cuestiono el NO en sí, pues el niño necesita de límites y bien dados, con amor. Lo que cuestiono es la mentalidad con que se lo hace. Estamos enseñando a que aprendan lo que no deben hacer. Cuando es mucho mejor que aprendan lo que sí deben hacer, y cual es el sentido de que procedan de esa manera. Educar para promover sus valores.
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Jose Ricardo Lucks
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sábado, abril 14, 2012
martes, 10 de abril de 2012
Viktor Frankl. El hombre en busca del sentido último
Por lo general y de forma prioritaria, el hombre no busca placer; al contrario, el placer - o, en este caso, la felicidad- es el efecto secundario de vivir fuera de la auto- trascendencía propia de la existencia.
Una vez la persona halla una causa (1) o empieza a amar a otra persona, la felicidad llega por sí misma. Sin embargo, el deseo de placer contradice a la cualidad autotrascendente de la realidad humana. Y resulta contraproducente.
Porque el placer y la felicidad son productos, no premisas. La felicidad debe resultarse de algo. No puede perseguirse. Es la persecución de la felicidad lo que acaba por frustrarla.
Cuanto más hagamos de la felicidad un objetivo, más nos alejaremos del objetivo. Y esto se pone de manifiesto especialmente en los casos de neurosis sexual, como la frigidez o la impotencia. El éxito o la experiencia sexual se hallan estrangulados de tal forma que se hace de ellos un objeto de la atención o un objetivo de la intención. A lo primero lo he llamado «hiperreflexíón», y a lo segundo «hiperintención».
(1) Albert Schweitzer dijo una vez: «De entre vosotros sólo serán felices aquellos que hayan buscado y encontrado la forma de servir».
Una vez la persona halla una causa (1) o empieza a amar a otra persona, la felicidad llega por sí misma. Sin embargo, el deseo de placer contradice a la cualidad autotrascendente de la realidad humana. Y resulta contraproducente.
Porque el placer y la felicidad son productos, no premisas. La felicidad debe resultarse de algo. No puede perseguirse. Es la persecución de la felicidad lo que acaba por frustrarla.
Cuanto más hagamos de la felicidad un objetivo, más nos alejaremos del objetivo. Y esto se pone de manifiesto especialmente en los casos de neurosis sexual, como la frigidez o la impotencia. El éxito o la experiencia sexual se hallan estrangulados de tal forma que se hace de ellos un objeto de la atención o un objetivo de la intención. A lo primero lo he llamado «hiperreflexíón», y a lo segundo «hiperintención».
(1) Albert Schweitzer dijo una vez: «De entre vosotros sólo serán felices aquellos que hayan buscado y encontrado la forma de servir».
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Jose Ricardo Lucks
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martes, abril 10, 2012
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