miércoles, 24 de septiembre de 2008

La muerte. Gerardo Wehinger

La rebelión absurda, cuando es violenta y destructora, constituye el extremo opuesto a la actitud anterior -el fatalismo-. El hombre que quiere subvertir el orden del mundo sin tener un proyecto del mundo mejor, se coloca en una posición absurda. Es la actitud de algunos anarquistas, que se oponen a un orden vigente (ciertamente injusto), pero sin proponer una organización más justa. Absurda es también la rebelión de hombres y pueblos que se liberan de la opresión de otros (personas o naciones) para, ni bien liberados, caer en la órbitra de decisión de otros. Esta actitud conlleva a un constante cambio de amo sin alcanzar nunca n destino propio.

Volver al incio

Por favor deje sus impresiones sobre lo publicado dando “click” sobre la palabra comentarios debajo de este recuadro. Muchas gracias.

No hay comentarios: