jueves, 17 de noviembre de 2011

El cisne negro. Nassim Taleb

En un casino uno conoce las reglas, puede calcular las probabilidades; el tipo de incertidumbre que encontramos allí es leve, pertenece a Mediocristán. No se puede esperar que el casino pague 1 millón de veces lo apostado, ni que cambien repentinamente las reglas del juego. En la vida real, por el contrario, no se conocen las probabilidades; hay que descubrirlas, y las fuentes de incertidumbre no están definidas. Sin embargo, espontáneamente asociamos azar con casino. Tendemos a subestimar el papel de la suerte en la vida, y a sobreestimarlo en los juegos de azar.

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