miércoles, 7 de octubre de 2009

Recuperar la propia alegría. Anselm Grüm

La cuestión es por qué preferimos prestar más atención a nuestras heridas que a nuestras alegrías. Naturalmente, muchos experimentaron en la niñez que sus padres les prestaban más atención cuando les iba mal, Y así, andamos ahora dando vueltas a nuestras heridas, a fin de que hoy se nos atienda más. Pero con esa estrategia estamos programando una constante desilusión, pues nunca recibiremos todas las atenciones que quisiéramos. Por eso, es más saludable atendernos con amor a nosotros mismos. Una de esas maneras de atendernos positivamente a nosotros mismos es recordar las alegrías pasadas, y alegrarnos aquí y ahora por nosotros y por nuestra vida. Depender constantemente de la atención que otros nos presten es expresión de una experiencia deficiente. Por el contrario, alegarse por las pequeñeces de la vida es señal de que en nosotros hay superabundancia de vida. Además, con nuestra disposición para estar alegres constantemente, lograremos también que la vida fluya en nosotros a torrentes.

Volver al incio

Por favor deje sus impresiones sobre lo publicado dando “click” sobre la palabra comentarios debajo de este recuadro. Muchas gracias.

No hay comentarios: