Si llegas alguna vez a volverte hacia las cosas externas, sábete que haz perdido el rumbo acertado. Conténtate pues, en toda circunstancia, con ser filósofo. Y si además quieres “pare-serlo”, conténtate de parecerlo a tus propios ojos, y esto será suficiente.
Volver al incio
|
No hay comentarios:
Publicar un comentario