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viernes, 10 de septiembre de 2010

Afrodita. Isabel Allende

No la apures, le supliqué, saborea con ella el aroma de las velas, la delicadeza de las flores, cada sorbo de vino y bocado de comida; habla poco y finge prestar atención a lo que ella dice. A ninguna mujer le interesa realmente lo que hablan los hombres, sólo lo que murmuran.

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lunes, 12 de julio de 2010

Afrodita. Isabel Allende

Cuando mi anfitrión encendió las brasas de la parrilla y de un cruel hachazo partió un cadáver de pollo por la mitad, sentí una mezcla de pavor vegetariano y primitiva fascinación. Después arrancó del jardín hierbas frescas y seleccionó de un armario varios frascos de especias, entonces comprendí que me encontraba ante un posible candidato con excelente materia prima, a quien unos cuantos años conmigo convertirían en una joya.

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miércoles, 3 de febrero de 2010

Afrodita. Isabel Allende

A un célebre diseñador de moda le oí decir, mientras ajustaba un insignificante trapo semitransparente de siete mil dólares sobre los huesos de una modelo bulímica, que el mejor atavío de una mujer es una sonrisa radiante.

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