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domingo, 14 de febrero de 2016

La rebelión de las masas. José Ortega y Gasset

La vida es, ante todo, lo que podemos ser. Vida posible […] es decidir entre las posibilidades lo que en efecto vamos a ser. Circunstancia y decisión son los dos elementos radicales de que se compone la vida.

La circunstancia (las posibilidades) es lo que de nuestra vida nos es dado e impuesto. Ello constituye lo que llamamos mundo. La vida no escoge su mundo, sino que vivir es encontrarse en un mundo determinado. Nuestro mundo es la dimensión de fatalidad que integra nuestra vida. Pero […] no somos disparados en la existencia como la bala de un fusil, cuya trayectoria está absolutamente predeterminada.

jueves, 15 de noviembre de 2012

La rebelión de las masas. José Ortega y Gasset

Como se dice en Norteamérica, ser diferente es ser indecente

Es la época de las corrientes, del dejarse arrastrar. Casi nadie presenta resistencia a los superficiales torbellinos que se forman en arte o en ideas o en política o en los usos sociales. Por lo mismo más que nunca triunfará la retórica

Quien no piense como todo el mundo, corre el riesgo de ser eliminado

miércoles, 8 de febrero de 2012

La rebelión de las masas. José Ortega y Gasset

El hombre-masa... tiene solo apetitos, cree que solo tiene derechos y no cree que tenga obligaciones.

El hombre selecto o excelente esta constituido por una intima necesidad de apelar de sí mismo a una norma más allá de él, superior a él, a cuyo servicio libremente se pone... no le sabe su vida si no la hace consistir en servicio a algo trascendente. Por eso no estima la necesidad de servir como una opresión. Cuando ésta, por azar le falta, siente desasosiego e inventa normas más difíciles, más exigentes, que le opriman.

viernes, 6 de febrero de 2009

Estudios sobre el amor. José Ortega y Gasset

... con eso que el hombre es, llega ante la mujer y lo expone; dice sus palabras, hace sus ademanes, fijando la mirada en su semblante para descubrir su aprobación o su desdén. Sobre cada acción suya desciende un leve gesto reprobatorio o una sonrisa que corrobora; la consecuencia es que reflexiva o indeliberadamente el hombre va anulando, podando sus actos reprobados y fomentando los que hallaron aquiescencia. De suerte que, al cabo, nos sorprendemos reformados, depurados según un nuevo estilo y tipo de vida. Sin hacer nada, quieta como la rosa en su rosal, a lo sumo mediante una fluida emanación de leves gestos fugaces, que actúan como golpes eléctricos de un irreal cincel, la mujer encantadora ha esculpido en nuestro bloque vital una nueva estatua de varón.

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lunes, 12 de enero de 2009

Estudios sobre el amor. José Ortega y Gasset

Nada hay tan halagüeño para un varón como oír que las mujeres dicen de él que es un hombre interesante. Pero, ¿cuándo es un hombre interesante, según la mujer? La cuestión es de las más sutiles que se pueden plantear; pero a la vez, una de las más difíciles.

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miércoles, 31 de diciembre de 2008

Estudios sobre el amor. José Ortega y Gasset

La mayor parte de los hombres viven de frases hechas, de ideas recibidas, de sentimientos convencionales y mostrencos. Del mismo modo, las mujeres vulgares llevan en sí un vulgar ideal de varón, un modelo de munición que fácilmente halla aproximado cumplimiento en la realidad. Mas como hay hombres geniales que inventan novísimos pensamientos, que crean estilos artísticos y descubren normas de nuevo derecho, hay mujeres geniales en que, por la exquisita materia de su ser, por el enérgico cultivo de su sensibilidad, logra brotar inexpreso un nuevo ideal de varón. A modo de meta sublime, de ejemplar y prototipo actúa ese delicado perfil sobre toda una sociedad, elevando, mediante la atracción encantadora que ejerce la mujer, el nivel moral del tipo hombre.

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lunes, 15 de diciembre de 2008

Estudios sobre el amor. José Ortega y Gasset

El talento consiste en una aptitud para crear ciertos productos socialmente útiles -la ciencia, el arte, la riqueza, el orden público. Mas lo que propiamente estimamos es estos productos, y sólo un reflujo del valor que les atribuimos se proyecta sobre las dotes necesarias para producirlos. No es el poeta, sino la poesía lo que nos interesa; no es el político, sino su política.

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miércoles, 3 de diciembre de 2008

Estudios sobre el amor. José Ortega y Gasset

La verdadera misión histórica de la hembra humana aparece sin claridad por olvidarse que la mujer no es la esposa, ni es la madre, ni es la hermana, ni es la hija. Todas estas cosas son precipitados que da la feminidad, formas que la mujer adopta cuando deja de serlo o todavía no lo es. Sin duda, quedaría el universo pavorosamente mutilado si de él se eliminasen esas maravillosas potencias de espiritualidad que son la esposa, la madre, la hermana y la hija -de tal modo venerables y exquisitas, que parece imposible hallar nada superior. Mas es forzoso decir que con ellas no están completas las categorías de la feminidad y que ellas son inferiores y secundarias si se emparejan con lo que es la mujer cuando es mujer y nada más.

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lunes, 24 de noviembre de 2008

Estudios sobre el amor. José Ortega y Gasset

...para que algo sea ideal no basta que parezca digno de serlo por razones de ética, de gusto o conveniencia, sino que ha de tener, en efecto, ese don de encantar y atraer nuestros nervios, de encajar perfectamente en nuestra sensibilidad. De otra suerte será sólo un espectro de ideal, un ideal paralítico incapaz de tender la ballesta del ímpetu.

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miércoles, 30 de julio de 2008

Estudios sobre el amor. José Ortega y Gasset

Tampoco hay entrega verdadera en la «pasión». En los últimos tiempos se ha otorgado a esta forma inferior del amor un rango y un favor resueltamente indebidos. Hay quien piensa que se ama más y mejor en la medida que se esté cerca del suicidio o del asesinato, de Werther o de Otelo, y se insinúa que toda otra forma de amor es ficticia y «cerebral». Yo creo, inversamente, que urge devolver al vocablo «pasión» su antiguo sentido peyorativo. Pegarse un tiro o matar no garantizan lo más nimio la calidad, ni siquiera la cantidad de un sentimiento. La «pasión» es un estado patológico que implica la defectuosidad de un alma. La persona fácil al mecanismo de la obsesión, o de estructura muy simple y ruda, convertirá en «pasión», es decir, en manía todo germen de sentimiento que en ella caiga. Desmontemos del apasionamiento el aderezo romántico con que se le ha ornamentado. Dejemos de creer que el hombre está enamorado en la proporción que se haya vuelto estúpido o pronto a hacer disparates.

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viernes, 18 de julio de 2008

Estudios sobre el amor. José Ortega y Gasset

Un individuo, como un pueblo, queda más exactamente definido por sus ideales que por sus realidades. El lograr nuestros propósitos depende de la buena fortuna; pero el aspirar es obra exclusiva de nuestros corazones.

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lunes, 30 de junio de 2008

Estudios sobre el Amor. José Ortega y Gasset

La mujer fue primero para el hombre una presa -un cuerpo que se puede arrebatar. A esta emoción venatoria sucede un sentimiento más delicado y de signo opuesto [...]. Lo que en la mujer puede ser botín y presa que se toma de arrancada no satisface. Un mayor refinamiento del hombre le hace desear que la presa lo sea por espontánea impulsión. El botín de su feminidad, en rigor, no se posee si no se gana. La presa se toma premio. Y para alcanzarlo es preciso hacerse digno de él, adecuarse al ideal de hombre que en la mujer dormita. Por este curioso mecanismo se invierten los papeles: el eversor cae prisionero. Si en la época del mero instinto sexual la actitud del varón es predatoria y se arroja sobre la belleza transeúnte, en esta etapa de entusiasmo espiritual se coloca, por el contrario, a distancia, se orienta desde lejos en el semblante femenino para sorprender en él la aprobación o el desdén.

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miércoles, 6 de febrero de 2008

La rebelión de las masas. José Oretga y Gasset

Vivir es sentirse fatalmente forzado a ejercitar la libertad, a decidir lo que vamos a ser en este mundo. Ni un solo instante se deja descansar a nuestra actividad de decisión.

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