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miércoles, 14 de enero de 2009

La muerte. Gerardo Wehinger

Los interrogantes fundamentales del hombre parecen nacer del hecho de que él no existe simplemente, sino que se da cuenta de su propia condición humana. Su existencia no se despliega ciegamente según los ritmos de la naturaleza, del instinto o de las estaciones. La existencia humana es un hacerse. Va en camino hacia la realización de su existencia, y experimenta la libertad de este hacerse. Esta libertad es inevitable, no se elige; el individuo es arrojado a ella. Pero también es fuente de incertidumbre: deja sin respuesta objetiva, sólo con la obligación de dar curso a este hacerse que es nuestra existencia.

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miércoles, 24 de septiembre de 2008

La muerte. Gerardo Wehinger

La rebelión absurda, cuando es violenta y destructora, constituye el extremo opuesto a la actitud anterior -el fatalismo-. El hombre que quiere subvertir el orden del mundo sin tener un proyecto del mundo mejor, se coloca en una posición absurda. Es la actitud de algunos anarquistas, que se oponen a un orden vigente (ciertamente injusto), pero sin proponer una organización más justa. Absurda es también la rebelión de hombres y pueblos que se liberan de la opresión de otros (personas o naciones) para, ni bien liberados, caer en la órbitra de decisión de otros. Esta actitud conlleva a un constante cambio de amo sin alcanzar nunca n destino propio.

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miércoles, 10 de septiembre de 2008

La muerte. Gerardo Wehinger

La actitud de compromiso y espera es aquella que adopta el hombre que aún cree en poder modificar las condiciones existentes. Es la actitud que asumen quienes creen que nunca las cosas están tan mal que no es posible intentar una mejora. No es huida ni rebelión absurda ni resignación, sino acción concreta y confiada en la posibilidad de cambiar las cosas según un proyecto mejor. Hasta para el filósofo francés Albert Camus, para quien la razón afirma que todo es absurdo, la vida muestra que tiene sentido aliviar los sufrimientos y dar de comer a un niño.

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