En la edad de oro de Grecia, los atenienses habían alcanzado cierta libertad colectiva, una libertad que según Rex Warner "se veía reforzada por la autodisciplina y el patriotismo y no limitada por ellos". Cuando esa edad de oro desapareció, y un desenfrenado individualismo ocupó su lugar, la "libertad elegida y disciplinada de los atenienses [...] atravesó un proceso de indisciplina y de búsqueda del propio nterés, una falta de confianza, de presencia de ánimo [...]" y sucumbió al "desastre".
martes, 21 de junio de 2011
Seis preguntas de Sócrates. Christopher Phillips
Referencias:
Ensayo,
Ética y Moral,
Hombre,
Mundo moderno,
Phillips,
Sócrates
Cuando Sócrates apareció en el escenario de la antigua Atenas, ésta vivía ya su irreversible decadencia. Hasta entonces, los atenienses habían estado demasiado concentrados en vivir una vida excelente para pararse a interrogarse sobre ello. Parece que, a lo largo de la historia, las personas empiezan a plantearse y analizar en serio las cuestiones morales sólo cuando han caído en la cuenta de que su sociedad ha perdido, quizá de forma irreversible, su rumbo moral y está muy lejos de la excelencia.
En la edad de oro de Grecia, los atenienses habían alcanzado cierta libertad colectiva, una libertad que según Rex Warner "se veía reforzada por la autodisciplina y el patriotismo y no limitada por ellos". Cuando esa edad de oro desapareció, y un desenfrenado individualismo ocupó su lugar, la "libertad elegida y disciplinada de los atenienses [...] atravesó un proceso de indisciplina y de búsqueda del propio nterés, una falta de confianza, de presencia de ánimo [...]" y sucumbió al "desastre".
En la edad de oro de Grecia, los atenienses habían alcanzado cierta libertad colectiva, una libertad que según Rex Warner "se veía reforzada por la autodisciplina y el patriotismo y no limitada por ellos". Cuando esa edad de oro desapareció, y un desenfrenado individualismo ocupó su lugar, la "libertad elegida y disciplinada de los atenienses [...] atravesó un proceso de indisciplina y de búsqueda del propio nterés, una falta de confianza, de presencia de ánimo [...]" y sucumbió al "desastre".
Publicado por
Jose Ricardo Lucks
el
martes, junio 21, 2011
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