miércoles, 11 de enero de 2012

El arte de tener razón. Arthur Schopenhauer

Una persona no muestra corrientemente carencia de lógica natural; en cambio, sí falta de dialéctica. Esta última es un don natural desigualmente repartido, en esto se asemeja a la capacidad de juzgar. Precisamente, dejarse confundir, dejarse refutar por una argumentación falsificada en aquello que se tiene razón, o bien lo contrario, ocurre con bastante frecuencia.

… la mayoría opina con Aristóteles: decimos que es correcto lo que así le parece a la mayoría (Ética a Nicómaco); efectivamente, no existe opinión alguna, por absurda que sea, que los hombres no acepten como propia, si llegada la hora de convencerles se arguye que tal opinión es aceptada universalmente.

No hay comentarios: