Había una vez, en la lejana ciudad de Wirani, un rey que gobernaba a sus súbditos con tanto poder como sabiduría. Y le temían por su poder, y lo amaban por su sabiduría. Había también un el corazón de esa ciudad un pozo de agua fresca y cristalina, del que bebían todos los habitantes; incluso el rey y sus cortesanos, pues era el único pozo de la ciudad. Una noche, cuando todo estaba en calma, una bruja entró en la ciudad y vertió siete gotas de un misterioso líquido en el pozo, al tiempo que decía:
-Desde este momento, quien beba de esta agua se volverá loco.
A la mañana siguiente, todos los habitantes del reino, excepto el rey y su gran chambelán, bebieron del pozo y enloquecieron, tal como había predicho la bruja.
Y aquel día, en las callejuelas y en el mercado, la gente no hacía sino cuchichear:
-El rey está loco. Nuestro rey y su gran chambelán perdieron la razón. No podemos permitir que nos gobierne un rey loco; debemos destronarlo.
Aquella noche, el rey ordenó que llenaran con agua del pozo una gran copa de oro. Y cuando se la llevaron, el soberano ávidamente bebió y pasó la copa a su gran chambelán, para que también bebiera. Y hubo un gran regocijo en la lejana ciudad de Wirani, porque el rey y el gran chambelán habían recobrado la razón.
Mostrando entradas con la etiqueta Locura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Locura. Mostrar todas las entradas
sábado, 3 de diciembre de 2016
El loco. Khalil Gibrán
Referencias:
Cinismos,
Cuento,
Flexibilidad,
Gibrán,
Locura,
Política,
Puntos de vista,
Sabiduría
Publicado por
Jose Ricardo Lucks
el
sábado, diciembre 03, 2016
jueves, 22 de septiembre de 2016
Sobre la ira. Lucio Séneca
Referencias:
Aristóteles,
Conflictos,
Crecimiento,
Defectos,
Ensayo,
Entrega,
Ética y Moral,
Hombre,
Ira,
Locura,
Responsabilidad,
Sabiduría,
Seneca,
Séneca,
Valores
La ira, en fin, nada útil tiene en sí... porque nunca se apoyó la virtud en el vicio, bastándose a sí misma. Cuantas veces necesita realizar esfuerzos, no se irrita; irguese, y, según lo considera necesario, se anima o se calma; así, pues, cuando las máquinas lanzan los dardos, su alcance depende del que los dirige.
«La ira, dice Aristóteles, es necesaria; de nada se triunfa sin ella, si no llena al alma, si no calienta al corazón; debe, pues, servirnos, no como jefe, sino como soldado». Esto es falso. Porque si escucha a la razón y se deja conducir a donde la llevan, ya no es ira, cuyo carácter propio es la rebelión. Si resiste, si arrastrada por sus caprichos y presunción no se detiene cuando se la manda, es para el alma un instrumento tan inútil como el soldado que no obedece a la señal de retirada. Si pues soporta que se le imponga freno, necesario es darla otro nombre, porque deja de ser ira, que solamente comprendo como violenta e indomable; si no lo soporta, es perniciosa y no puede contarse entre los auxiliares.
Luego o no es ira o es inútil... Soldado útil es el que sabe obedecer la orden; pero las pasiones son instrumentos tan malos como malos guías. Así, pues, la razón nunca tomará por auxiliares impulsos tan imprevisores como desordenados, sobre los cuales no tendría autoridad alguna y que solamente podrá reprimir oponiéndoles impulsos semejantes, como el miedo a la ira, la ira a la inercia, la avidez al temor.
«La ira, dice Aristóteles, es necesaria; de nada se triunfa sin ella, si no llena al alma, si no calienta al corazón; debe, pues, servirnos, no como jefe, sino como soldado». Esto es falso. Porque si escucha a la razón y se deja conducir a donde la llevan, ya no es ira, cuyo carácter propio es la rebelión. Si resiste, si arrastrada por sus caprichos y presunción no se detiene cuando se la manda, es para el alma un instrumento tan inútil como el soldado que no obedece a la señal de retirada. Si pues soporta que se le imponga freno, necesario es darla otro nombre, porque deja de ser ira, que solamente comprendo como violenta e indomable; si no lo soporta, es perniciosa y no puede contarse entre los auxiliares.
Luego o no es ira o es inútil... Soldado útil es el que sabe obedecer la orden; pero las pasiones son instrumentos tan malos como malos guías. Así, pues, la razón nunca tomará por auxiliares impulsos tan imprevisores como desordenados, sobre los cuales no tendría autoridad alguna y que solamente podrá reprimir oponiéndoles impulsos semejantes, como el miedo a la ira, la ira a la inercia, la avidez al temor.
Publicado por
Jose Ricardo Lucks
el
jueves, septiembre 22, 2016
miércoles, 3 de junio de 2009
Muerte Súbita. Rita Mae Brown
Referencias:
Brown,
Coherencia,
Locura,
Novela
Publicado por
Jose Ricardo Lucks
el
miércoles, junio 03, 2009
viernes, 22 de agosto de 2008
Así habló Zaratustra. Friedrich Nietszche
Referencias:
Crecimiento,
Locura,
Nietzsche
De todo cuando se ha escrito, yo sólo valoro aquello que el autor ha escrito con su propia sangre. Escribe con sangre y comprenderás que la sangre es espíritu. No es fácil entender la sangre ajena, odio a los que leen por pasar el rato.
Volver al incio
Volver al incio
Publicado por
Jose Ricardo Lucks
el
viernes, agosto 22, 2008
viernes, 29 de febrero de 2008
Don Quijote de la Mancha. Miguel de Cervantes
¿Cuál es más loco?, el que lo es por no poder menos, o el que lo es por su voluntad.
Volver al incio
Volver al incio
Publicado por
Jose Ricardo Lucks
el
viernes, febrero 29, 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)