domingo, 26 de junio de 2016

El lobo estepario. Hermann Hesse

Lo burgués no es otra cosa... que el afán de un término medio de avenencia entre los diversos extremos y dilemas contrapuestos de la humana conducta...

[...]

El hombre tiene la facultad de entregarse por entero a lo espiritual, al intento de aproximación a lo divino, al ideal de los santos. Tiene también, por el contrario, la facultad de entregarse por completo a la vida del instinto, a los apetitos sensuales y de dirigir todo su afán a la obtención de placeres del momento. ...el burgués trata de vivir en un término medio confortable entre ambas sendas. ...
su ideal no es sacrificio, sino conservación del yo,.. En resumen, trata de colocarse en el centro, entre los extremos, en una zona templada y agradable, sin violentas tempestades ni tormentas, y esto lo consigue, desde luego, aun a costa de aquella intensidad de vida y de sensaciones que proporciona una existencia enfocada hacia lo incondicional y extremo. Intensivamente no se puede vivir más que a costa del yo. A costa de la intensidad, alcanza seguridad y conservación; ...en vez de libertad, comodidad; en lugar de placer, bienestar; ... es consiguientemente por naturaleza una criatura de débil impulso vital, miedoso, temiendo la entrega de sí mismo, fácil de gobernar. Por eso, ha sustituido el poder por el régimen de mayorías, la fuerza por la ley, la responsabilidad por el sistema de votación


No hay comentarios: