Sólo el humorismo, el magnífico invento de los detenidos en su llamamiento hacia lo más grande, de los casi trágicos, de los infelices de la máxima capacidad, sólo el humorismo... lleva a cabo este imposible, cubre y combina todos los círculos de la naturaleza humana con las irradiaciones de sus prismas. Vivir en el mundo, como si no fuera el mundo, respetar la ley y al propio tiempo estar por encima de ella, poseer, «como si no se poseyera», renunciar, como si no se tratara de una renunciación ...
Y... el lobo estepario, a quien no faltan facultades y disposición para ello, lograra en el laberinto de su infierno acabar de cocer y de transpirar esta bebida mágica, entonces estaría salvado... Ciertamente que de este modo él se quedaría para siempre dentro de lo burgués, pero sus tormentos serían llevaderos y fructíferos. Su relación con la burguesía, en amor y en odio, perdería la sentimentalidad, y su ligadura a este mundo cesaría de martirizarlo constantemente como una vergüenza.
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sábado, 27 de agosto de 2016
El lobo estepario. Hermann Hesse
Publicado por
Jose Ricardo Lucks
el
sábado, agosto 27, 2016
martes, 26 de julio de 2016
El lobo estepario. Hermann Hesse
Referencias:
Burguesía,
Crecimiento,
Ensayo,
Hesse,
Hombre,
Humor,
Ideales,
Libertad,
Mediocridad
...la fuerza vital de la burguesía no descansa en modo alguno sobre las cualidades de sus miembros normales, sino sobre las de los extraordinariamente numerosos outsiders que puede contener aquélla gracias a lo desdibujado y a la elasticidad de sus ideales. Viven siempre dentro de la burguesía una gran cantidad de temperamentos vigorosos y fieros. Nuestro lobo estepario...
...acampan en torno de la masa burguesa, verdadera y auténtica... muchos millares de vidas y de inteligencias, cada una de las cuales, aunque se sale del marco de la burguesía.., es, sin embargo, atraída por sentimientos infantiles hacia las formas burguesas y... se aferra de cierta manera a la burguesía, quedando de algún modo sujeta, sometida y obligada a ella. Pues a ésta le cuadra, a la inversa, el principio de los poderosos: «Quien no está contra mí, está conmigo.»
La inmensa mayoría de los intelectuales, la mayor parte de los artistas pertenecen a este tipo. Únicamente los más vigorosos de ellos traspasan la atmósfera de la tierra burguesa y llegan al cosmos, todos los demás se resignan o transigen, desprecian la burguesía y pertenecen a ella sin embargo, la robustecen y glorifican...
[...]
Los pocos que consiguen desgarrarse con violencia, logran lo absoluto y sucumben de manera admirable; son los trágicos, su número es reducido.
Pero a los otros, a los que permanecen sometidos, cuyos talentos son con frecuencia objeto de grandes honores por parte de la burguesía, a éstos les está abierto... un mundo imaginario, pero soberano: estos mártires perpetuos, a los cuales les es negada la potencia necesaria para lo trágico... que se sienten llamados hacia lo absoluto y, sin embargo, no pueden vivir en él: a ellos se les ofrece... la salida acomodaticia al humorismo... siempre un poco burgués, aun cuando el verdadero burgués es incapaz de comprenderlo.
...acampan en torno de la masa burguesa, verdadera y auténtica... muchos millares de vidas y de inteligencias, cada una de las cuales, aunque se sale del marco de la burguesía.., es, sin embargo, atraída por sentimientos infantiles hacia las formas burguesas y... se aferra de cierta manera a la burguesía, quedando de algún modo sujeta, sometida y obligada a ella. Pues a ésta le cuadra, a la inversa, el principio de los poderosos: «Quien no está contra mí, está conmigo.»
La inmensa mayoría de los intelectuales, la mayor parte de los artistas pertenecen a este tipo. Únicamente los más vigorosos de ellos traspasan la atmósfera de la tierra burguesa y llegan al cosmos, todos los demás se resignan o transigen, desprecian la burguesía y pertenecen a ella sin embargo, la robustecen y glorifican...
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Los pocos que consiguen desgarrarse con violencia, logran lo absoluto y sucumben de manera admirable; son los trágicos, su número es reducido.
Pero a los otros, a los que permanecen sometidos, cuyos talentos son con frecuencia objeto de grandes honores por parte de la burguesía, a éstos les está abierto... un mundo imaginario, pero soberano: estos mártires perpetuos, a los cuales les es negada la potencia necesaria para lo trágico... que se sienten llamados hacia lo absoluto y, sin embargo, no pueden vivir en él: a ellos se les ofrece... la salida acomodaticia al humorismo... siempre un poco burgués, aun cuando el verdadero burgués es incapaz de comprenderlo.
Publicado por
Jose Ricardo Lucks
el
martes, julio 26, 2016
domingo, 26 de junio de 2016
El lobo estepario. Hermann Hesse
Referencias:
Burguesía,
Crecimiento,
Defectos,
Ensayo,
Extremos,
Hesse,
Hombre,
Ideales,
Mediocridad,
Virtud
Lo burgués no es otra cosa... que el afán de un término medio de avenencia entre los diversos extremos y dilemas contrapuestos de la humana conducta...
[...]
El hombre tiene la facultad de entregarse por entero a lo espiritual, al intento de aproximación a lo divino, al ideal de los santos. Tiene también, por el contrario, la facultad de entregarse por completo a la vida del instinto, a los apetitos sensuales y de dirigir todo su afán a la obtención de placeres del momento. ...el burgués trata de vivir en un término medio confortable entre ambas sendas. ...
su ideal no es sacrificio, sino conservación del yo,.. En resumen, trata de colocarse en el centro, entre los extremos, en una zona templada y agradable, sin violentas tempestades ni tormentas, y esto lo consigue, desde luego, aun a costa de aquella intensidad de vida y de sensaciones que proporciona una existencia enfocada hacia lo incondicional y extremo. Intensivamente no se puede vivir más que a costa del yo. A costa de la intensidad, alcanza seguridad y conservación; ...en vez de libertad, comodidad; en lugar de placer, bienestar; ... es consiguientemente por naturaleza una criatura de débil impulso vital, miedoso, temiendo la entrega de sí mismo, fácil de gobernar. Por eso, ha sustituido el poder por el régimen de mayorías, la fuerza por la ley, la responsabilidad por el sistema de votación
[...]
El hombre tiene la facultad de entregarse por entero a lo espiritual, al intento de aproximación a lo divino, al ideal de los santos. Tiene también, por el contrario, la facultad de entregarse por completo a la vida del instinto, a los apetitos sensuales y de dirigir todo su afán a la obtención de placeres del momento. ...el burgués trata de vivir en un término medio confortable entre ambas sendas. ...
su ideal no es sacrificio, sino conservación del yo,.. En resumen, trata de colocarse en el centro, entre los extremos, en una zona templada y agradable, sin violentas tempestades ni tormentas, y esto lo consigue, desde luego, aun a costa de aquella intensidad de vida y de sensaciones que proporciona una existencia enfocada hacia lo incondicional y extremo. Intensivamente no se puede vivir más que a costa del yo. A costa de la intensidad, alcanza seguridad y conservación; ...en vez de libertad, comodidad; en lugar de placer, bienestar; ... es consiguientemente por naturaleza una criatura de débil impulso vital, miedoso, temiendo la entrega de sí mismo, fácil de gobernar. Por eso, ha sustituido el poder por el régimen de mayorías, la fuerza por la ley, la responsabilidad por el sistema de votación
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Jose Ricardo Lucks
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domingo, junio 26, 2016
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