De tanto en tanto me siento como un soldado, que luego de cien batallas individuales y sabiendo que pronto llegará una nueva carga, apoya una rodilla en el campo -por temor a apoyar más que eso y no ser capaz de volver a levantarse-, recuesta el peso de su cuerpo en la espada clavada en la tierra, y abre sus sentidos para saberse humano.
Abre su piel, para sentir rodar por la cara y el cuello gotas de transpiración que lo acarician. Se concentra en su olfato, para sentir el olor a pasto mojado. Aguza sus oídos, para sentir sus propios gemidos y su respiración entrecortada por el cansancio, a la que ahora, en este breve descanso, la oye como una rítmica música que lo envuelve.
Se deja invadir por el dulce aguijoneo de sus heridas abiertas, por la hermosa sensación que sus músculos doloridos producen al relajarse. Siente, se siente nuevamente a sí mismo. Siente cada minúscula fibra de su cuerpo, cada brisa que lo roza, cada aroma que lo alcanza.
Siente... siente con sus ojos cerrados... ya vio demasiado. Guarda sus ojos para volver a ver cosas más agradables: sus seres queridos, sus amigos, su hogar, la comida haciéndose al fuego.
Siente... sueña... No sabe si su sueño se hará realidad. Pero su sentir y su soñar lo hacen volver a pararse para seguir adelante.
Siente... sueña... construye castillos para los suyos. Por ahora castillos en el aire... Lucha... avanza con la fuerza de esa ilusión... ya llegará el tiempo de ponerle cimientos.
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domingo, 28 de septiembre de 2014
El descanso del guerrero. José Ricardo Lucks
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Jose Ricardo Lucks
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domingo, septiembre 28, 2014
viernes, 14 de febrero de 2014
Ideas y Libros. José Ricardo Lucks
Disfrutar el aquí y el ahora... claro, por qué no, está de moda en la era del "Just Do It".
¡Sólo hazlo!, ¡lánzate!, ¡no lo pienses más! ¡déjate llevar por tus impulsos!... me sentiría más muchísimo más tranquilo si no fuera que se trata del eslogan de una empresa que probablemente sólo quiera vendernos cosas sin que lo pensemos demasiado.
Dis-frutar es recoger frutos. Pero, ¿se podrá dis-frutar sin haber sembrado?.
El presente no es más que el futuro de nuestro pasado, ¿o no? Entonces me pregunto: si en el pasado también estuve disfrutando aquel "allí y entonces" en vez de pensar en un futuro que algún día sería un aquí y ahora, y no sembré nada, ¿que podría estar ahora dis-frutando?
¿Será que el que no piensa en su futuro merece uno? Es probable que esta frase no llegue nunca a ser tan popular y estar tan de moda como la de disfrutar el aquí y el ahora, pero bueno, alguien tiene que decirla... y como las modas son cíclicas.
En esta sociedad "just-do-ista" y groseramente ávida por el placer del disfrute constante, surgen -increíblemente podría decirse- movimientos que piensan en el futuro y critican a los que en el pasado sólo disfrutaron, condenando a las hiperconsumistas y hedónicas generaciones presentes a los agujeros de ozono y a los calentamientos globales.
¿Tendremos que romper más cosas que el planeta para darnos cuenta de que el equilibro es nuestra salvación? que ni sólo el aquí y el ahora ni tampoco el sólo mirar adelante?, que ni sólo "just do it" ni tampoco la falta de impulso de la racionalidad por sobre todo?
¡Sólo hazlo!, ¡lánzate!, ¡no lo pienses más! ¡déjate llevar por tus impulsos!... me sentiría más muchísimo más tranquilo si no fuera que se trata del eslogan de una empresa que probablemente sólo quiera vendernos cosas sin que lo pensemos demasiado.
Dis-frutar es recoger frutos. Pero, ¿se podrá dis-frutar sin haber sembrado?.
El presente no es más que el futuro de nuestro pasado, ¿o no? Entonces me pregunto: si en el pasado también estuve disfrutando aquel "allí y entonces" en vez de pensar en un futuro que algún día sería un aquí y ahora, y no sembré nada, ¿que podría estar ahora dis-frutando?
¿Será que el que no piensa en su futuro merece uno? Es probable que esta frase no llegue nunca a ser tan popular y estar tan de moda como la de disfrutar el aquí y el ahora, pero bueno, alguien tiene que decirla... y como las modas son cíclicas.
En esta sociedad "just-do-ista" y groseramente ávida por el placer del disfrute constante, surgen -increíblemente podría decirse- movimientos que piensan en el futuro y critican a los que en el pasado sólo disfrutaron, condenando a las hiperconsumistas y hedónicas generaciones presentes a los agujeros de ozono y a los calentamientos globales.
¿Tendremos que romper más cosas que el planeta para darnos cuenta de que el equilibro es nuestra salvación? que ni sólo el aquí y el ahora ni tampoco el sólo mirar adelante?, que ni sólo "just do it" ni tampoco la falta de impulso de la racionalidad por sobre todo?
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viernes, febrero 14, 2014
jueves, 21 de marzo de 2013
Esperar. José Ricardo Lucks
Esperé que llamaras, pero no llamaste.
Esperé verte, pero no llegaste...
No sé cuanto esperé pero no importó,
porque la ilusión de verte, o escucharte,
durante ese tiempo mi ansiedad calmó.
Cuando entendí que no habrías de llegar,
que tu llamada no debía más esperar...
El dolor duró sólo un instante,
era tarde ya para sufrir...
había vuelto a ser tiempo de esperar.
Esperé verte, pero no llegaste...
No sé cuanto esperé pero no importó,
porque la ilusión de verte, o escucharte,
durante ese tiempo mi ansiedad calmó.
Cuando entendí que no habrías de llegar,
que tu llamada no debía más esperar...
El dolor duró sólo un instante,
era tarde ya para sufrir...
había vuelto a ser tiempo de esperar.
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jueves, marzo 21, 2013
miércoles, 23 de diciembre de 2009
Sobre Mujeres. José Riardo Lucks
Las mujeres han sido subestimadas por milenios. Muchas de ellas habrán disfrutado leyendo esta obra (El Don Juan) y sintiendo que estaban frente a una nueva demostración de la subestimación de los varones hacia ellas. No me cabe duda de que infinidad de mujeres deben haber aprovechado el hecho ser subestimadas, y han luego utilizando esto a su favor. No les debía resultar difícil hacer creer a los creídos subestimadores que estaban logrando el engaño del Don Juan, y poder en realidad obtener una ventaja de ellos. Sinceramente no veo por qué habrían de haberse privado de este privilegio de dejar al timador timado.
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miércoles, diciembre 23, 2009
viernes, 27 de noviembre de 2009
Sobre Mujeres. José Ricardo Lucks
El Don Juan es el ejemplo perfecto del timador: el que busca saber lo que el otro anhela, para luego presentárselo de forma que parezca posible, aunque en realidad no sea así. Obviamente el Don Juan hace esto con fines de beneficio personal y sin interesarse por el otro...
La figura del personaje abusador se da, en realidad, más en política –demagogos que normalmente llegan a puestos ejecutivos de alto rango– que en el juego entre varones y mujeres. Digo esto por dos razones. A saber:
1.- El Político corre con ventaja, porque el intelecto promedio de la masa es siempre menor al de los individuos que la conforman, por lo tanto, el individuo en masa es más fácil de engañar. Por otra parte, la masa no es específica en sus necesidades, sino que estas resultan del promedio de las individuales. Esto hace que se pueda ser también mucho menos concreto al momento de prometer. Cada cual tomará lo que el político diga, y creerá que es lo que él mismo piensa o quiere, no habiendo posibilidad de comprobación inmediata.
2.- Porque excepto por algunas cosas muy básicas, los varones en general no entienden –y muy pocas veces se interesan por entender– lo que las mujeres puedan estar deseando o anhelando.
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La figura del personaje abusador se da, en realidad, más en política –demagogos que normalmente llegan a puestos ejecutivos de alto rango– que en el juego entre varones y mujeres. Digo esto por dos razones. A saber:
1.- El Político corre con ventaja, porque el intelecto promedio de la masa es siempre menor al de los individuos que la conforman, por lo tanto, el individuo en masa es más fácil de engañar. Por otra parte, la masa no es específica en sus necesidades, sino que estas resultan del promedio de las individuales. Esto hace que se pueda ser también mucho menos concreto al momento de prometer. Cada cual tomará lo que el político diga, y creerá que es lo que él mismo piensa o quiere, no habiendo posibilidad de comprobación inmediata.
2.- Porque excepto por algunas cosas muy básicas, los varones en general no entienden –y muy pocas veces se interesan por entender– lo que las mujeres puedan estar deseando o anhelando.
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Jose Ricardo Lucks
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viernes, noviembre 27, 2009
lunes, 2 de noviembre de 2009
Sobre Mujeres. José Ricardo Lucks
La primera y más obvia interpretación de la conducta de este personaje es la del abusador. Desde este punto de vista, el Don Juan pareciera ser un superhombre. Capaz de engañar de una forma increíble y consecutiva a infinidad de doncellas para obtener favores sexuales, y sin sufrir ninguna consecuencia por esto sino hasta el final de la historia. Realmente parece más una fantasía de ciencia ficción que una realidad concreta.
Los personajes femeninos que se presentan en el Don Juan son poseedores de una ingenuidad increíble; sinceramente no creo que existan o hayan existido muchas mujeres así fuera de las páginas de un libro escrito por un varón. El Don Juan hace con ellas prácticamente lo que quiere, lo cual, en la historia de la humanidad, no resulta verosímil que haya ocurrido muchas veces. Esto es: un hombre engañando de forma tan obvia a mujeres, las cuales aparentemente no es que se dejan engañar, sino que realmente caen en sus estratagemas. El punto principal de la supuesta fortaleza de este Don Juan es su capacidad de “enamorar” (de hacer el verso se decía en mi juventud). La palabra enamorar está aquí usada como representación del arte de decir lo que el otro quiere escuchar.
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Los personajes femeninos que se presentan en el Don Juan son poseedores de una ingenuidad increíble; sinceramente no creo que existan o hayan existido muchas mujeres así fuera de las páginas de un libro escrito por un varón. El Don Juan hace con ellas prácticamente lo que quiere, lo cual, en la historia de la humanidad, no resulta verosímil que haya ocurrido muchas veces. Esto es: un hombre engañando de forma tan obvia a mujeres, las cuales aparentemente no es que se dejan engañar, sino que realmente caen en sus estratagemas. El punto principal de la supuesta fortaleza de este Don Juan es su capacidad de “enamorar” (de hacer el verso se decía en mi juventud). La palabra enamorar está aquí usada como representación del arte de decir lo que el otro quiere escuchar.
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Jose Ricardo Lucks
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lunes, noviembre 02, 2009
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