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martes, 8 de noviembre de 2016

Filosofía aquí y ahora. José Pablo Feinmann

Lo que hace Descartes es decir con esa famosa frasecita "Pienso luego existo", "Cogito ergo sum"... Lo que está diciendo Descartes es que el sujeto capitalista, al cual él representa, se define por la subjetividad. Y que ahora es la subjetividad aquello que da fundamento a todo lo existente. La subjetividad es ahora el subiectum. El subiectum es aquello que subyace a todo lo que existe. Así como los griegos lo llamaban hipokeimenon, es decir, aquello que es como el basamento de todo lo existente...

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Cuando Descartes escribe "El discurso del método", le está cortando la cabeza a Luis XVI. Porque ahí, es el hombre de la burguesía el que se pone en la centralidad y es el hombre de la burguesía capitalista el que comienza a hacer la Historia. Entonces cuando el hombre comienza a hacer la Historia, la Historia se dinamiza. Porque el hombre ya no está esperando que Dios haga la historia. La Historia la hace él. Entonces la Historia cobra un ritmo que antes no tenía. Porque antes era la etapa de la espera. Se esperaba el reino de los cielos. Ahora los hombres ya no esperan nada. Lo hacen todo ellos.

lunes, 15 de agosto de 2016

Filosofía aquí y ahora. José Pablo Feinmann

...el pensamiento filosófico... es deseable que sea autónomo, autónomo. Y no solo el pensamiento filosófico... el suyo también, el mío también. En general, es conveniente, es recomendable que nuestro pensamiento sea autónomo, es decir, que sea nuestro, que no seamos pensados por el sistema (por darle éste nombre, así, en general a la cosa) Digamos, hay un enorme sistema que nos piensa, que piensa todo por nosotros entonces nos ahorra la terrible tarea de pensar. A esto, Heidegger lo llama "vivir en estado de interpretado".

Casi toda la gente de este mundo vive en "estado de interpretado". Les voy a dar un ejemplo de "estado de interpretado": La "ideología Taxi"... Generalmente uno sube al taxi y el taxista argentino tiene una característica muy peculiar, que es que uno sube y él le empieza a hablar... pero le empieza a hablar de lo que escucha por la radio, entonces apenas dice dos palabras uno ya sabe que radio escucha. Entonces uno puede decirle: Mire, no siga hablando porque yo se que usted me va a decir esto, esto, esto y esto. ¡Ah!, dice el taxista, ¿cómo lo sabía?... Y, lo sé porque eso es lo que dicen en la radio que usted escucha, entonces usted no está diciendo sus ideas, está diciendo las ideas de la radio que escucha. Usted no está hablando, está siendo hablado. Usted no está pensando, está siendo pensado. Usted vive en "estado de interpretado". Sus ideas no son suyas. Lo que usted dice no le pertenece.

Entonces, ésta cuestión de vivir en "estado de interpretado", Heidegger la va a llamar: "La existencia inauténtica". La existencia inauténtica es ante todo aquella que es incapaz de dar cara a la finitud del hombre. La existencia inauténtica es aquella que vive en exterioridad.

miércoles, 8 de junio de 2016

Filosofía aquí y ahora. José Pablo Feinmann

...la Filosofía tiene como surgimiento la condición finita del hombre. Que en realidad, si el hombre no fuera un ser finito..., es decir, "un ser finito" es una frase un poco, demasiado exquisita para decir que estira la pata, digámoslo más concreto: Se muere. El hombre se muere. Y es porque se muere que reflexiona, filosofa, hace todas las cosas que hace sobre este mundo.

Si en lugar de hombres fuéramos dioses no nos preocuparían las cosas que preocupan a la filosofía, porque los dioses no hacen filosofía, los dioses son dioses... Y bueno... o retozan en el Olimpo o les dictan las tablas de la ley a Moisés, bueno... o hacen cosas que ninguna de las cuales implica morirse... 

sábado, 16 de abril de 2016

Filosofía aquí y ahora. José Pablo Feinmann

... hay otra pregunta fundamental que inaugura la modernidad del capitalismo, y es la que hace René Descartes en 1637... Yo voy a dudar de todo...

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Cuando él dice "voy a dudar de todo", nosotros hoy deberíamos decir también "dudemos de todo". ¿Qué hizo Descartes? Descartes apagó el televisor de la teología medieval.

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Qué tal si nosotros, qué tal si nosotros un día de estos, digamos, estamos en casa, y estamos en casa como estamos habitualmente ¿NO? sentados ahí... chuk, chuk, chuk, chuk... dale, dale, dale con el zapping de una cosa a la otra y no nos importa nada. ¿Qué vemos? vemos una catástrofe, vemos el hambre, vemos la tortura, vemos la guerra, vemos a las modelos, vemos todos los traseritos, por decirlo así, (en un programa de Filosofía uno dice trasero en lugar de culo), pero los vemos, así, abusivamente, nos tiran con todo eso, pasan de una cosa a la otra y quedamos... así, idiotizados, hasta que nos dormimos.

Entonces lo que hace Descartes,... bueno, basta con esto. Tiro el control remoto al diablo y tac, apago el televisor... y empiezo a pensar. Estoy dudando de eso, yo estoy dudando de eso. Porque en realidad, todo ese vértigo creo que me lo están tratando de meter en mí, en mí conciencia. Y yo no quiero que mi conciencia sea el vértigo que me están vendiendo.


viernes, 27 de noviembre de 2015

Filosofía aquí y ahora. José Pablo Feinmann

Un día éste señor, Descartes, simplemente dijo: "Voy a dudar"... Miren, eso fue revolucionario. No hay nada más revolucionario que plantarse un día ante toda la realidad y decir: bueno, yo voy a dudar de todo ¿eh?, no me vendan más buzones, no quiero que me convenzan más. Yo voy a dudar de todo.
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Descartes dice: voy a dudar de todo y después dice: pero de lo que no puedo dudar es de mi duda... y después dice: bueno, pero si yo dudo es porque pienso, porque mi duda surge de una actitud del pensamiento. Entonces dice: ¿de qué puedo no dudar? De mí pensamiento. Y saca la célebre formula "Pienso luego existo".
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Quiero que mi conciencia sea libre y piense mis problemas. Entonces comienzo a dudar. Yo voy a dudar de eso. Y cuando comienzo a dudar, comienzo a ser libre, libre. Porque sólo una conciencia crítica es libre. No hay libertad si no está alimentada por la crítica. Y la crítica solo puede ser ejercida a partir de la autenticidad del sujeto crítico.

La grandeza de la libertad del hombre reside en muchas cosas. Reside en que, como dije, y tenemos que repasar: es finito en un mundo infinito, es imperfecto en un mundo perfecto, lo angustia su pequeñez, lo angustia la idea de la nada, lo angustia la idea del dolor, de la injusticia, y también, la grandeza del hombre todavía, todavía, todavía porque puede ser que esto no sea para siempre, todavía puede radicar en que se revele contra lo que intentan hacer de él.

miércoles, 8 de julio de 2015

Filosofía Aquí y Ahora. José Pablo Feinmann

... el principio revolucionario de los ideólogos era irritar a las masas llevándolas al conocimiento de la situación de indignidad en que vivían. En la medida en que tomaban conciencia de esa situación de indignidad, la irritabilidad crecía y la rebelión estaba más cercana. La rebelión es imposible cuando no existe la conciencia de la indignidad. Lo que hace imposible la conciencia de la indignidad es creer que vivimos en el mejor de los mundos posibles.
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Marx habrá de volcarse críticamente contra de la religión, y va a escribir una de las frases más conocidas, más mal interpretadas, más bastardeadas de toda su obra, una frase que dice: "La religión es el opio del pueblo". La frase es muy fácil de entender. Yo hoy, podría decirles a ustedes: "Internet es el opio del pueblo" y ustedes me entenderían muy bien lo que estoy diciendo; Podría decir, "Bailando por la escoba es el opio del pueblo" o "Show ping pong a las 21:30 de la noche, es el opio del pueblo". O sea, hay muchas maneras de opiar al pueblo. Para Marx, la manera fundamental era la religión... ¿Por qué? Porque la lucha de Marx va ha hacer que el proletariado, que los humillados de ésta tierra, tomen conciencia de su situación ignominiosa.
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Marx va a decir: tenemos que criticar lo que pasa en la tierra. La filosofía de la praxis, lo que plantea es que, hay que revolucionar las estructuras por las cuales los hombres son sometidos y esas estructuras, finalmente, en su gran formulación que va a dar Marx en "El Capital", en 1867, son las relaciones de producción, el sistema de producción capitalista.
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Por crítica Marx entiende, tornar claro algo que estaba oscuro; una toma de conciencia. Digamos, una persona puede padecer toda su vida una situación ignominiosa... Pero si en algún momento no se da cuenta de esa situación, no toma conciencia de su situación de ignominia, siempre le va a parecer natural lo que está padeciendo; es necesario que en algún momento tome conciencia de lo que le está pasando. Cuando toma conciencia de lo que le está pasando, ahí está viendo su situación desde una perspectiva "crítica".

La perspectiva crítica, es aquella que nos dice si lo que nos pasa está bien o está mal, si lo vamos a tolerar o no lo vamos a tolerar, si vamos a seguir así o no vamos a seguir así; en consecuencia, la crítica es aquello que acompaña a la conciencia; la conciencia debe ser siempre crítica, en la medida en que la conciencia no debe rendirse ante la realidad, no debe dejarse sofocar por la realidad, sino que la conciencia debe aclarar, juzgar, decidir sobre la realidad y en consecuencia luego es uno el que también sigue o no a esa conciencia, eso depende del coraje de cada uno. A veces nuestra conciencia nos señala cosas que preferimos ensordecer, para no seguirla porque simplemente tenemos miedo de hacerlo... Ahí es cuando prendemos algunos "aparatos" que tenemos en casa.

viernes, 12 de junio de 2015

Filosofía Aquí y Ahora. José Pablo Feinmann

...la mercancía nos deslumbra de tal modo que nos impide ver el proceso de producción de la mercancía. Entonces Marx va a decir que el hombre trabaja con la naturaleza; entonces, para hacer éste sillón de madera el hombre ha trabajado a la naturaleza; al trabajar la naturaleza, lleva el sillón al mercado, lo lleva para vender; si yo llevo éste sillón al mercado para venderlo quiere decir que no me importa su "valor de uso" para mí, yo no necesito usar, lo que quiero es venderlo; entonces si quiero venderlo, éste sillón tiene para mí "valor de cambio", no tiene valor de uso porque no lo voy a usar; necesito encontrar a alguien que requiera de éste sillón su valor de uso; si alguien dice quiero usar ese sillón me lo está pidiendo en tanto valor de uso, entonces yo se lo vendo en tanto valor de cambio, se lo vendo como valor de cambio porque yo no quiero su valor de uso. Ahora, una cosa es la madera y otra cosa es el sillón; el sillón ya pertenece al mundo de la mercancía y la madera pertenece al mundo de la naturaleza; es decir, en el sillón ya se nota la mano constructiva del ser humano.

miércoles, 13 de mayo de 2015

Filosofía Aquí y Ahora. José Pablo Feinmann

...hay una frase excepcional de Nietzsche que dice: "No hay hechos, hay interpretaciones". Ésta es una frase descomunal; si no hay hechos y solo hay interpretaciones, ¿Dónde está la verdad?

La verdad, va a decir Nietzsche, (y en esto Michael Foucault lo va seguir muy bien porque Foucalut es un gran discípulo de Nietzsche) la verdad es una conquista de la voluntad de poder. Hay cientos de verdades, cientos de verdades. Usted agarre los cinco o seis diarios que salen a la mañana (o menos) en Buenos Aires, escuche las radios, si tiene ganas de amargarse el día...
pero bueno, haga esa experiencia y va a ver que hay unas veinte interpretaciones de cada hecho. "Una" interpretación no es la verdad. Hay un hecho, pero después hay veinte interpretaciones. ¿Cuál es la verdad? La verdad es la que la voluntad de poder logra imponer. O sea que hay una relación entre "verdad" y "poder". La verdad es una creación del poder.

sábado, 18 de abril de 2015

Filosofía Aquí y Ahora. José Pablo Feinmann

En la televisión se trabaja para estupidizar a las personas. En general en los medios de comunicación. Y esto no pasa solo en la Argentina, pasa en todo el mundo. El poder a través de los medios de comunicación intenta colonizar la subjetividad de los sujetos. O sea, sujetar a los sujetos. Entonces ese señor que llega cansado a su casa, que trabajó todo el día, y llega y enciende la televisión... la televisión lo atrapa, lo atrapa con, digamos, el espectáculo infinito de la pavada, y la pavada le impide pensar su situación, le impide pensar que quizás el trabajo que está haciendo no le gusta, que quizá debería cambiar de trabajo, que quizá debería irse de su casa, o debería estar más en su casa, o debería amar más a su mujer, o debería amarla menos, o a sus hijos...o debería irse... yo que sé... al Congo Belga... a dónde sea, y escapar de todo, pero... O debería quizá darse cuenta que ese aparato que está ahí idiotizándolo está para eso, para idiotizarlo, entonces, el día que tome conciencia crítica de esto, hace algo muy sencillo... lo apaga. Cuando un tipo apaga el televisor porque sabe que desde ahí le están quitando la libertad subjetiva que él merece tener... Ahí comienza su libertad.

lunes, 9 de febrero de 2015

Filosofía aquí y ahora. José Pablo Feinmann

Sartre tiene una frase que dice: "Cada hombre es lo que hace con lo que hicieron de él". Para mí, ésta es una de las frases más fundamentales de toda la historia de la humanidad porque evidentemente desde que nacemos hacen de nosotros algo. Nosotros nacemos, y nos hablan. Nos meten una lengua. Nos hablan, nos hablan, nosotros recibimos como una esponja palabras, palabras, palabras. Cuando empezamos a hablar ¿Qué decimos? Decimos las palabras que nos dijeron, es decir, no tenemos un lenguaje propio, creemos que dominamos una lengua y esa lengua nos domina a nosotros. Pero alguna vez vamos a tener que decir una palabra nueva. Alguna vez vamos a tener que decir una palabra que sea nuestra. Y esa va a ser nuestra Libertad.
Entonces, es cierto, está el lenguaje que nos condiciona, el entorno socio-político que nos condiciona, está el inconsciente que nos condiciona... es verdad, todo eso, todo lo que quieran... pero en algún momento, a partir de algún momento tenemos que ser responsables de nosotros mismos porque somos lo que elegimos ser. Entonces, bienvenida la frase del maestro Jean Paul Sartre que dice: "Cada hombre es lo que hace con lo que hicieron de él".
...
Entonces hay un momento en el que usted dice: "Bueno esto no va más". Pero a partir de ese momento ¡Ojo! Usted está solo. Usted está solo. Y eso se lo tiene que bancar. Se lo tiene que bancar y eso es una actitud filosófica. Pero es muy difícil, porque usted a partir de ahí, dejó de pertenecer a la manada y comienza a pertenecer a usted mismo. Y cuando usted comienza a pertenecer a usted mismo ya no tiene justificaciones, ya no puede distraerse. Tiene que elegir. Y usted va a ser el responsable de cada una de sus elecciones.

martes, 13 de enero de 2015

Filosofía aquí y ahora. José Pablo Feinmann

...el hombre es un ser patético, patético porque vive una situación patética: la de saber su finitud. Pero a la vez, es un ser precioso porque cada uno de los instantes de su vida vale infinitamente. El instante de la vida de un inmortal no vale nada porque ese instante va a ser repetido hasta la náusea, va a ser repetido hasta el infinito, en cambio, cada uno de los instantes de nuestra vida es único, es único porque es un camino hacia la muerte, es verdad, pero es también nuestra vida actual presente en la que estamos viviendo ahora, entonces, eso es lo que nos hace preciosos, preciosos, cada momento de nuestra vida es precioso.

lunes, 22 de marzo de 2010

Filosofía Aquí y Ahora. José Pablo Feinmann

Una piedra "es". Nunca va ser otra cosa más que una piedra. "Es" una piedra. Pero un ser humano no es (no es siempre lo mismo) siempre está deseando ser otra cosa. Está arrojado hacia un futuro. Está proyectándose en una posibilidad. Somos posibilidad. Eso es lo que somos. Somos nuestros posibles. Nuestros posibles nos constituyen.


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lunes, 28 de diciembre de 2009

Filosofía aquí y ahora. José Pablo Feinmann

El hombre tiene pavor a la muerte y sin embargo, sabiendo que es un ser finito, se pregunta por la finitud, la afronta, no la niega...(muchos la niegan, ¿eh?, la droga, el sexismo, son montones de ceremonias para ocultar el hecho de saber que morimos, en cambio la Filosofía pone éste hecho por delante). El hombre es un ser finito, y porque es un ser finito es un ser que se angustia. Como el hombre se angustia, se angustia porque muere. Cuando la angustia le revela al hombre que su destino es la Nada, le aparece la idea de la Nada, y la idea de la Nada lo lleva a la idea de que él va a ser Nada durante mucho, mucho tiempo. Cuando yo digo que la grandeza del hombre reside en que sabe que muere y sin embargo sigue viviendo...esto está en la Filosofía pero también está en otras expresiones.

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lunes, 9 de noviembre de 2009

Filosofía aquí y ahora. José Pablo Feinmann

El hombre es un ser pequeño, finito, mortal, lleno de angustia, lleno de miedo, destructivo, autodestructivo, pero tiene la grandeza de saber que muere y a pesar de eso quiere seguir viviendo. Y tiene la grandeza, además, de preguntarse por todo esto, por "la Totalidad", y la Totalidad es todo lo que hay. Y la pregunta por todo lo que hay la formula aquí, el hombre, el ser humano. Se pregunta por qué hay algo y no más bien nada. Esa pregunta hace a su grandeza y esa pregunta también lo llena de angustia, porque esa pregunta, en efecto, quizá no tenga respuesta. Este ser metafísico que se pregunta por el sentido del universo, quizá no llegue nunca a obtener esa respuesta.

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miércoles, 21 de octubre de 2009

Filosofía aquí y ahora. José Pablo Feinmann

La pregunta que hace Heidegger es: ¿Por qué hay ALGO y no más bien NADA?. Es una pregunta central, absoluta, definitiva, es la pregunta de las preguntas. Porque en realidad todos nosotros estamos acá, todos nosotros andamos en éste mundo. Yo estoy aquí, usted está ahí, pero por qué nos preguntamos esto, por qué hay algo y no más bien nada, porque bien puedo haber ocurrido que no hubiera nada, cosa que nosotros no podemos ni siquiera imaginar porque no podemos concebir la nada absoluta. Lo que sabemos es que hay algo. Está todo esto, está la tierra, está el cielo, miramos, están las estrellas... y de ahí surgen las preguntas definitivas. ¿Saben por qué las preguntas son definitivas? Porque el ser humano, el ser humano es el único que se hace éstas preguntas. El ser humano, que es un ser imperfecto, en medio de un mundo y un universo perfectos, que es un ser finito, en medio de la temporalidad infinita del universo, que es un ser carenciado, en medio de la abundancia que lo rodea... Se siente a veces, muy pequeño ante tanta grandeza. Y al sentirse así, quizás afrontar ese sentimiento es la muestra más grande de su grandeza.

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