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miércoles, 17 de mayo de 2017

Aforismi sulla saggezza della vita. Arthur Schopenhauer

La fonte del nostro scontento risiede nei nostri tentativi, continuamente rinnovantisi, per aumentare il termine costituito dalle pretese...

viernes, 30 de diciembre de 2016

Carta encíclica Laudato si’. Papa Francisco

… la gente ya no parece creer en un futuro feliz, no confía ciegamente en un mañana mejor a partir de las condiciones actuales del mundo y de las capacidades técnicas.

Toma conciencia de que el avance de la ciencia y de la técnica no equivale al avance de la humanidad y de la historia, y vislumbra que son otros los caminos fundamentales para un futuro feliz. No obstante, tampoco se imagina renunciando a las posibilidades que ofrece la tecnología.

La humanidad se ha modificado profundamente, y la sumatoria de constantes novedades consagra una fugacidad que nos arrastra por la superficie, en una única dirección. Se hace difícil detenernos para recuperar la profundidad de la vida.

[…]

No nos resignemos a ello y no renunciemos a preguntarnos por los fines y por el sentido de todo. De otro modo, sólo legitimaremos la situación vigente y necesitaremos más sucedáneos para soportar el vacío.

sábado, 12 de noviembre de 2016

El Arte de Amar. Erich Fromm

El primer paso a dar es tomar conciencia de que el amor es un arte, tal como es un arte el vivir. Si deseamos aprender a amar debemos proceder en la misma forma en que lo haríamos si quisiéramos aprender cualquier otro arte, música, pintura, carpintería o el arte de la medicina o la ingeniería.

¿Cuáles son los pasos necesarios para aprender cualquier arte?

El proceso de aprender un arte puede dividirse convenientemente en dos partes: una, el dominio de la teoría; la otra, el dominio de la práctica. Si quiero aprender el arte de la medicina, primero debo conocer los hechos relativos al cuerpo humano y a las diversas enfermedades. Una vez adquirido todo ese conocimiento teórico, aún no soy en modo alguno competente en el arte de la medicina. Sólo llegaré a dominarlo después de mucha práctica, hasta que eventualmente los resultados de mi conocimiento teórico y los de mi práctica se fundan en uno, mi intuición, que es la esencia del dominio de cualquier arte. Pero aparte del aprendizaje de la teoría y la práctica, un tercer factor es necesario para llegar a dominar cualquier arte -el dominio de ese arte debe ser un asunto de fundamental importancia; nada en el mundo debe ser más importante que el arte. Esto es válido para la música, la medicina, la carpintería y el amor-. Y quizá radique ahí el motivo de que la gente de nuestra cultura, a pesar de sus evidentes fracasos, sólo en tan contadas ocasiones trata de aprender ese arte. No obstante el profundo anhelo de amor, casi todo lo demás tiene más importancia que el amor: éxito, prestigio, dinero, poder; dedicamos casi toda nuestra energía a descubrir la forma de alcanzar esos objetivos y muy poca a aprender el arte del amor.

¿Sucede acaso que sólo se consideran dignas de ser aprendidas las cosas que pueden proporcionarnos dinero o prestigio, y que el amor, que «sólo» beneficia al alma, pero que no proporciona ventajas en el sentido moderno, sea un lujo por el cual no tenemos derecho a gastar muchas energías?

lunes, 10 de octubre de 2016

Elogio de la crisis. Leopoldo Kohon

Hace algunos siglos Europa se debatía en un estado de enorme escasez... Pestes y hambrunas asolaban las poblaciones. Fue por esos tiempos cuando en sociedades del occidente europeo, algunas personas comenzaron a abordar desafíos en búsqueda de actitudes, estrategias y acciones que mejoraran y desarrollaran la capacidad de producción de bienes materiales. En esa etapa histórica... las prácticas de la vida hicieron eje en el “ser productivo”, instalando la utilidad como sentido de la vida y de la manera de ver la realidad. Poco a poco, el espíritu que alimentaba esa intención... se fue instalando en esas sociedades.  Las prácticas de vida que se establecieron en los siglos venideros impactaron en un fuerte crecimiento de las fuerzas productivas y también generaron una manera de ser de lo humano (la subjetividad) que resultaba necesaria al proceso tal cual... iba ocurriendo.

Para avanzar se necesitó potenciar en las personas... la capacidad de dominio sobre la Naturaleza, a la que había que controlar para transformarla en algo útil. También fue necesario “sujetar” a los individuos para incluirlos en la organización del trabajo. Esto perfiló el otro eje organizador de las maneras de ser y hacer: el dominio. Utilidad y dominio se convirtieron así en el sentido organizador de la concepción de la realidad y de la vida...

Organizada la vida desde esa perspectiva, el éxito comenzó a verse como la mayor utilidad conseguida y como el logro de dominio sobre cosas y personas. Así ser se identificó con tener. Riqueza y poder se convirtieron en los laureles más preciados y hasta hace muy poco tiempo señalaban sin dudas el sentido de la vida. Hoy han cambiado las condiciones históricas y es necesario re-pensar el sentido que organiza nuestra existencia.

sábado, 8 de octubre de 2016

Historias mafufas de amores y desamores. Juan Sánchez Mejorada Fernandez y la Banda

Si mi deseo se cumpliera, reencarnaría por última vez y mi único amor sería a pintura, la música y la lectura. Viviría toda mi vida en la playa con muy pocas necesidades mundanas… No me metería con nadie, sería un anacoreta, cuidaría mi cuerpo por salud y no por ego. Es más; asesinaría a mi ego que es el causante tantos problemas.

martes, 6 de septiembre de 2016

Elogio de la crisis. Leopoldo Kohon

...con objetivos centrados en lo económico y material, “el progreso” no impactó en la vida de las personas sólo en el plano económico. Tal como ocurrió, su realización requirió una concepción de la vida y una manera de ser persona que hicieran posible la inversión de toda la energía humana en su ejecución. Implicó una forma de sentir, pensar y hacer. Implicó una manera de organizar las relaciones y los afectos, los vínculos familiares y sociales. Requirió disciplinar a las personas detrás de objetivos que apuntaron a la utilidad de todo lo existente (incluida la vida misma) y a su dominio y control en función de extraer su utilidad latente.

Es esa organización de lo humano que somos lo que hoy está en crisis, una forma de ser que el “progreso real” nos dejó como herencia y que aún nos hace impotentes para crear un mundo de bienestar.

viernes, 15 de julio de 2016

El Arte de Amar. Erich Fromm

La gente cree que amar es sencillo y lo difícil encontrar un objeto apropiado para amar -o para ser amado por él-. Tal actitud tiene varias causas, arraigadas en el desarrollo de la sociedad moderna.

[...]

Toda nuestra cultura está basada en el deseo de comprar, en la idea de un intercambio mutuamente favorable. La felicidad del hombre moderno consiste en la excitación de contemplar las vidrieras de los negocios, y en comprar todo lo que pueda, ya sea al contado o a plazos. El hombre (o la mujer) considera a la gente en una forma similar. Una mujer o un hombre atractivos son los premios que se quiere conseguir.

[...]

De ese modo, dos personas se enamoran cuando sienten que han encontrado el mejor objeto disponible en el mercado, dentro de los límites impuestos por sus propios valores de intercambio.

[...]

En una cultura en la que prevalece la orientación mercantil y en la que el éxito material constituye el valor predominante, no hay en realidad motivos para sorprenderse de que las relaciones amorosas humanas sigan el mismo esquema de intercambio que gobierna el
mercado de bienes y de trabajo.

miércoles, 18 de mayo de 2016

Schopenhauer como maestro. Friedrich Nietzsche

Cualquiera que no desee ser parte de las masas sólo necesita dejar de tomar los caminos fáciles. Comience a seguir su conciencia que lo intima: "sé tú mismo! Todo lo que ahora haces, piensas, deseas, todo eso no eres tú."

sábado, 18 de abril de 2015

Filosofía Aquí y Ahora. José Pablo Feinmann

En la televisión se trabaja para estupidizar a las personas. En general en los medios de comunicación. Y esto no pasa solo en la Argentina, pasa en todo el mundo. El poder a través de los medios de comunicación intenta colonizar la subjetividad de los sujetos. O sea, sujetar a los sujetos. Entonces ese señor que llega cansado a su casa, que trabajó todo el día, y llega y enciende la televisión... la televisión lo atrapa, lo atrapa con, digamos, el espectáculo infinito de la pavada, y la pavada le impide pensar su situación, le impide pensar que quizás el trabajo que está haciendo no le gusta, que quizá debería cambiar de trabajo, que quizá debería irse de su casa, o debería estar más en su casa, o debería amar más a su mujer, o debería amarla menos, o a sus hijos...o debería irse... yo que sé... al Congo Belga... a dónde sea, y escapar de todo, pero... O debería quizá darse cuenta que ese aparato que está ahí idiotizándolo está para eso, para idiotizarlo, entonces, el día que tome conciencia crítica de esto, hace algo muy sencillo... lo apaga. Cuando un tipo apaga el televisor porque sabe que desde ahí le están quitando la libertad subjetiva que él merece tener... Ahí comienza su libertad.

sábado, 31 de enero de 2015

Vivo en el futuro... y esto es lo que veo. Nick Bilton

Estimado CEO, productor, editor, autor, periodista, gerente de publicidad, director de cine ... No volverán.

Los consumidores tradicionales no volverán. La publicidad impresa no volverá. Los medios, las marcas y la narrativa tradicional no volverán. Y todos, tarde o temprano, experimentarán esta transición.

No me voy a levantar un día diciendo: «¡Eh!, la Red no es para mí, volveré a comprar CD, libros impresos y periódicos». Yo soy parte de esa nueva era de consumidores y contribuyentes, y estamos buscando nuevas formas de contenido y de narrativa. Si no nos las proporcionan, buscaremos en otro sitio, las fabricaremos nosotros mismos o, en ciertos casos, las tomaremos sin más.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Enemigos públicos. Ronan Bennett, Michael Mann & Ann Eiderman

BILLIE - Bueno, soy yo que a la que están mirando en este momento.

DILLINGER - Eso es porque eres hermosa.

Una mujer rubia, elegante pero de frío aspecto, se queda mirando a Billie, una joven de la generación de la Gran Depresión en su vestido rojo.

BILLIE - Eso es muy bonito de tu parte. Pero ellos me miran debido a que no están acostumbrados a tener una niña india Menominee en su restaurante, con un vestido de tres dólares.

DILLINGER - (Tomándole la mano) Escucha, muñeca, eso es porque ellos sólo se fijan en de dónde la gente viene. Pero lo único importante realmente es dónde la gente va.

lunes, 23 de diciembre de 2013

La sociedad del espectáculo. Guy Debord

Las ideas se mejoran. El sentido de las palabras participa en ello. El plagio es necesario. El progreso lo implica. Da más precisión a la frase de un autor, se sirve de sus expresiones, elimina una idea falsa, la reemplaza por la idea justa.

El desvío es lo contrario de la cita, de la autoridad teórica falsificada siempre por el solo hecho de haberse convertido en cita; fragmento arrancado de su contexto, de su movimiento y finalmente de su época como referencia global y de la opción precisa que ella era en el interior de esta referencia, exactamente reconocida o errónea. El desvío es el lenguaje fluido de la anti-ideología.

jueves, 24 de octubre de 2013

La economía de las ideas. John P. Barlow

La economía del futuro se basará en relaciones, no más en posesiones. Será "continua" en vez de secuencial.

...en años venideros, mucha de la interacción humana será más virtual que física, y consistirá no tanto de "cosas", sino de lo que los sueños están hechos. En el futuro los negocios van a conducirse en un mundo hecho más de verbos (interacciones) que de cosas (mercancías).

lunes, 7 de octubre de 2013

No estás deprimido, estás distraído. Facundo Cabral

[...] la vida no te quita cosas: te libera de cosas... te aliviana para que vueles más alto, para que alcances la plenitud.

De la cuna a la tumba es una escuela; por eso, lo que llamas problemas, son lecciones.

jueves, 15 de agosto de 2013

La sociedad del espectáculo. Guy Debord

En su sector más avanzado, el capitalismo concentrado se orienta hacia la venta de bloques de tiempo "totalmente equipados", cada uno de los cuales constituye una sola mercancía unificada que ha integrado cierto número de mercancías diversas. Es así como puede aparecer en la economía en expansión de los "servicios" y entretenimientos la fórmula de pago calculado "todo incluido" para el hábitat espectacular, los seudodesplazamientos colectivos de las vacaciones, el abono al consumo cultural y la venta de la sociabilidad misma en "conversaciones apasionantes" y "encuentros de personalidades". Esta clase de mercancía espectacular, que evidentemente no puede tener curso más que en función de la penuria acrecentada de las realidades correspondientes, figura con la misma evidencia entre los artículos-piloto de la modernización de las ventas al ser pagable a crédito

jueves, 6 de junio de 2013

La sociedad del espectáculo. Guy Debord

El espectáculo es una guerra del opio permanente dirigida a hacer que se acepte la identificación de los bienes con las mercancías; y de la satisfacción con la subsistencia, para la cuál hay que consumir crecientemente según sus propias leyes.

Pero si la subsistencia "consumible" es algo que debe aumentar constantemente es porque no deja de contener la privación. Si no hay ningún más allá de la subsistencia, ningún punto en el que pueda dejar de crecer el nivel para alcanzarla, es porque ella misma no está más allá de la privación, sino que es la privación "enriquecida"...

El movimiento de banalización que bajo las diversiones cambiantes del espectáculo domina mundialmente la sociedad moderna, la domina también en cada uno de los puntos donde el consumo desarrollado de mercancías ha multiplicado aparentemente los roles y los objetos a elegir... la insatisfacción misma se ha convertido en una mercancía desde que la abundancia económica se ha sentido capaz de extender su producción hasta llegar a tratar una tal materia prima...

Afirmaciones inconciliables disputan sobre la escena del espectáculo unificado de la economía abundante, igual que las diferentes mercancías-vedettes sostienen simultáneamente sus proyectos contradictorios de organización de la sociedad; donde el espectáculo de los automóviles requiere una circulación perfecta que destruye las viejas ciudades, el espectáculo de la ciudad misma necesita a su vez barrios-museos. En consecuencia, la satisfacción ya de por sí problemática que se atribuye al consumo del conjunto queda inmediatamente falsificada puesto que el consumidor real no puede tocar directamente más que una sucesión de fragmentos de esta felicidad mercantil, fragmentos en los que la calidad atribuida al conjunto está siempre evidentemente ausente.
Cada mercancía determinada lucha por sí misma, no puede reconocer a las otras, pretende imponerse en todas partes como si fuera la única.

domingo, 7 de abril de 2013

El amor, las mujeres y la muerte. Arthur Schopenhauer

Todo deseo nace de una necesidad, de una privación, de un sufrimiento. Satisfaciéndolo, se calma. Mas por cada deseo satisfecho, ¡cuántos sin satisfacer! Además, el deseo dura largo tiempo, las exigencias son infinitas, el goce es corto y mezquinamente tasado.

Y hasta ese placer que por fin se consigue no es más que aparente, otro le sucede; y si el primero es una ilusión desvanecida, el segundo es una ilusión que aún dura. Nada en el mundo es capaz de aquietar la voluntad, ni de fijarla de un modo duradero, lo más que del destino puede obtenerse aseméjase siempre a la limosna que se arroja a los pies del mendigo, y que si sostiene hoy su vida solo es para prolongar mañana su tormento. Así, en tanto que estamos bajo el dominio de los deseos, y bajo el imperio de la voluntad, en tanto que nos abandonamos a las esperanzas que nos apremian, a los temores que nos persiguen, no hay para nosotros descanso ni dicha duraderos. En el fondo, lo mismo da que nos empeñemos en alguna persecución o que huyamos ante alguna amenaza, que nos agiten la espera o el temor las cavilaciones que nos causan las exigencias de la voluntad bajo sus formas, no cesan de turbar y atormentar nuestra existencia…

Pero cuando una circunstancia externa o nuestra armonía interior nos eleva por un momento por encima del torrente infinito del deseo, libertan a nuestro espíritu de la opresión de la voluntad, apartan, nuestra atención de todo lo que la solicita, y se nos aparecen las cosas desligadas de todos los prestigios de la esperanza, de todo interés propio, como objetos de contemplación desinteresada y no de concupiscencia. Entonces es cuando ese reposo vanamente buscado por todos los caminos abiertos al deseo, pero que siempre ha huido de nosotros, se presenta en cierto modo por sí mismo y nos da la sensación de la paz en toda su plenitud. Ese es el estado libre de dolores que celebra Epicuro como el mayor de los bienes todos, como la felicidad de los dioses; porque entonces nos vemos por un instante manumitidos de la abrumadora opresión de la voluntad, celebramos la fiesta…

¿Qué importa entonces ver la puesta del sol desde el balcón de un palacio, o través de las rejas de una cárcel?

viernes, 8 de marzo de 2013

La sociedad del espectáculo. Guy Debord

El espectáculo se presenta como algo enormemente positivo, indiscutible e inaccesible. No dice más que "lo que aparece es bueno, lo que es bueno aparece". La actitud que exige es de aceptación pasiva, que de hecho obtiene por su forma de aparecer sin réplica, por su monopolio de la apariencia.

El carácter fundamentalmente tautológico del espectáculo se deriva del simple hecho de que sus medios son a la vez sus fines. Es el sol que no se pone nunca sobre el imperio de la pasividad moderna....

En el espectáculo, imagen de la economía reinante, el fin no existe, el desarrollo lo es todo. El espectáculo no quiere llegar a nada más que a sí mismo. Como adorno indispensable de los objetos hoy producidos, como exponente general de la racionalidad del sistema, y como sector económico avanzado que da forma directamente a una multitud creciente de imágenes-objetos, el espectáculo es la principal producción de la sociedad actual.

jueves, 7 de febrero de 2013

La sociedad del espectáculo. Guy Debord

El espectáculo no puede entenderse como el abuso de un mundo visual, el producto de las técnicas de difusión masiva de imágenes... Es una visión del mundo que se ha objetivado.

El espectáculo, comprendido en su totalidad, es a la vez el resultado y el proyecto del modo de producción existente. No es un suplemento al mundo real, su decoración añadida. Es el corazón del irrealismo de la sociedad real. Bajo todas sus formas particulares, información o propaganda, publicidad o consumo directo de diversiones, el espectáculo constituye el modelo presente de la vida socialmente dominante. Es la afirmación omnipresente de la elección ya hecha en la producción y su consumo corolario. Forma y contenido del espectáculo son de modo idéntico la justificación total de las condiciones y de los fines del sistema existente. El espectáculo es también la presencia permanente de esta justificación, como ocupación de la parte principal del tiempo vivido fuera de la producción moderna.

lunes, 2 de junio de 2008

Ocasión o Tentación. Silvano Fausti

Hoy más que nunca, el sentir, no por cierto el razonar, domina la cultura. El poder de las ideas “pret a porter” que había surgido de las revoluciones Francesa o Rusa, deja el puesto al poder de la sensología “pret a porter”, que sostiene o soporta la moda y el gusto de las masas. La ideología es sucedida por la sensología, que produce un desarraigo de la subjetividad, una homologación sin precedente.

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